Las mujeres nos regimos por
la tercera
ley de Newton; las acciones mutuas
de
dos cuerpos siempre son
iguales y
dirigidas en sentido opuesto. O sea: me cagas y te cago. Me tratas
mal, te trato
mal. No te importo, no me importas y
viceversa. O por lo menos eso
intentamos hacer para sentirnos
menos mal o levantarnos un poco el
autoestima....

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